Eco-Viajes

Embalse de La Serena desde el castillo de la Puebla de Alcocer - foto Pepo Paz
Embalse de La Serena desde el castillo de la Puebla de Alcocer - foto Pepo Paz

Desde el castillo de la Puebla de Alcocer, en la comarca de La Siberia extremeña, el viajero disfrutará de una de las panorámicas con más bellas de toda la provincia de Badajoz. Son los paisajes con magia que cada viajero anota en su agenda personal. Lugares únicos para compartir en momentos especiales. Pepo Paz los seleccona en su blog para los lectores de Eco-Viajes.

Todo viaje tiene sus paisajes con magia. Rincones donde el horizonte sorprende al viajero con una panorámica imprevista, una luz especial, un sonido que nos fascinó o un aroma intenso y desconocido que nos atrae. Tal vez el tacto de nuestros dedos con una escultura tallada en la piedra.

 

Seguro que todos guardamos una guía íntima de nuestros viajes, una agenda en la que hemos ido anotando aquellos lugares que más nos impactaron en algún momento de nuestras escapadas cercanas. Un cuaderno de lugares a los que regresar, una y otra vez, y que sólo compartiríamos con alguien especial y en un momento muy preciso. De esos paisajes con magia trata esta entrada. Y esos paisajes son los que esperamos en tus comentarios, lector.

 

La Puebla de Alcocer, en la comarca de La Siberia extremeña, es uno de mis lugares con magia preferidos. Queda a trasmano de las grandes rutas turísticas al uso en la provincia de Badajoz. Para llegar desde Madrid hasta este precioso pueblo hay que atravesar la comarca de La Siberia por las estribaciones de los Montes de Toledo, desde Talavera de la Reina. El recorrido es, en buena medida, un elogio de las carreteras secundarias y de las comarcas olvidadas, empezando por la Jara toledana. Puerto Rey, el pantano de Cíjara, los embalses de García de Sola y Orellana, Herrera del Duque, son algunos de sus hitos...

 

La Puebla de Alcocer cuenta con una de las fortalezas medievales más rotundas de toda Extremadura. Sus orígenes podrían remontarse al siglo XII y tiene factura mudéjar. Creo recordar haber leído en algún lugar que perteneció a los caballeros templarios (lo que, en buena medida, agranda todavía un poco más ese halo de leyenda que la envuelve). Su historia, a nuestros efectos, no tiene mayor importancia. Alzado sobre la cresta rocosa de la Sierra de Alcocer resulta, por contra, un iniguanable balcón natural sobre toda la Costa Dulce pacense. Un paisaje con magia que se tiende desde la cumbre de esta montaña quejumbrosa y el horizonte a sus pies: la comarca de La Serena y el inmenso espejismo del embalse del Zújar.

 

El viajero que llegue por vez primera hasta los altos muros del castillo de La Puebla se quedará prendado, como me ocurrió a mí, con la panorámica que se desliza ante sus ojos. La fotografía, en este caso, no reproduce la sorpresa, tan sólo el azul difuminado de las aguas del embalse del Zújar, la sucesión verdeante de los campos y alguna población aislada en el hondón de La Serena. Te animo, lector, a visitar este rincón de la provincia de Badajoz y comprobarlo con los tuyos. No te sentirás defraudado.