Eco-Viajes

Cuando decido aceptar este nuevo reto lo hago con la consciencia de mis limitaciones y  con la ilusión de una nueva aventura.

Tengo que poner un titulo a este blog y ese ya es mi primer reto.

Al final me decanto por el guiño a esta web, a la cocina y al romanticismo en forma de  falso latinajo. Aparcados quedan las "Pamplinas" , las "pizcas de cocina" y los "Papeles Comestibles",  pero serán motivo de entradas futuras.

Los títulos siempre son un esfuerzo extra para mi.

No sólo he de cocinar un plato, actualizarlo o crearlo, escribir la receta y venderlo. También hay que poner el titulo. ¿Largo, corto?, ¿pongo todos los ingredientes para que  sea reinterpretado por el comensal?, ¿cuál es ahora la moda?

Asistimos a verdaderas obras maestras, a nombres de elaboraciones que ya nada nos dicen de tan manidas que están, a títulos divertidos y otros que dan ganas de llorar. ¿Como puedo resumir mi trabajo, dotarlo de originalidad y que no sea pedante o engreído y pueda ser entendido a la vez? Ufffff!

Si pudiera expresarme con otros ingredientes tendría mas oficio, pero aquí solo tengo 28,  28 letras con las que quiero cocinar.

No puedo hacer una declaración de intenciones cuando solo se tiene la intención de no  fallar, de no defraudar.

Les pido indulgencia y ... ¡Ojalá sean felices!