Eco-Viajes

Vasija del Museo de Calatayud
Vasija del Museo de Calatayud
Este espacio expositivo tiene dos cosas malas: cierra los lunes (aunque a mí me gusten) y los domingos sólo abre por las mañanas. Por lo demás, el Museo de Calatayud (Tel: 976 89 78 16. De miércoles a sábado, de 11 a 13 h y de 18 a 20 h; martes, sólo tardes. Gratis) es uno de los rincones más deliciosos de la ciudad, y casi tan desconocido como ella.

Lo encontrarás frente a la Puerta de Terer, junto al Convento de las Carmelitas Descalzas, así que, si vas a Calatayud, deja Zaragozas y Monasterios de Piedra para otro momento y éste dedícalo a aprender un poco más sobre una disciplina tan milenaria como interesante: el sexo.

La clase la imparten los mismísimos romanos y es un mini kamasutra en forma de dibujos y vasijas: una porno-sorpresa que, junto a agujas de hueso, peines de marfil y cuadernos, entre otros, nos explica algo más del día a día en la Bílbilis Augusta romana.

Una vez disfrutada la parte teórica camina en dirección hacia el centro y algunos adoquines de fresa y nidos de cigüeña después te toparás con la parte práctica. Ya sabes: si vas a Calatayud, pregunta por La Dolores. Me habían dicho que a los bilbilitanos les molestaba que siempre les sacaran este tema, pero nada más lejos de la realidad: no sólo no les molesta sino que le han abierto un museo a su ilustre ciudadana.



El Museo de La Dolores (Tel: 976 54 65 81) explica la vida de María de los Dolores Peinador Narvión, una bellísima mujer de familia adinerada que terminó casada con un cazafortunas. Los litigios con su padre para recuperar su herencia, su desgraciado matrimonio y los consuelos que buscaba fuera de él, tejieron a su alrededor toda una leyenda que inspiró obras de teatro y piezas musicales.

Aquí, en la Plaza de los Mesones, 4, verás carteles de películas, letras de canciones y el piano con el que Marquina compuso España Cañí. Tampoco abre los lunes (de miércoles a domingo, de 11.30 a 13.30 h y de 16 a 19 h. Gratis), pero el lugar donde se ubica, las bodegas de la antigua Posada de San Antón, también merece una visita especial, aunque sólo sea porque este palacete renacentista es el edificio civil más antiguo de la ciudad.