Eco-Viajes

Parroquia de San Mateo, en la Plaza Nueva.
Parroquia de San Mateo, en la Plaza Nueva.
Ven a conocer lo mejor de Lucena, una localidad cordobesa en la ruta del vino Montilla-Moriles con un espléndido pasado hebreo, hermosos paisajes y mucho, mucho arte.
Si hace 15 días visitábamos Montilla y los huevos de Santa Clara, hoy le toca el turno a otra localidad de la ruta Montilla-Moriles. Se trata de Lucena, una joya cordobesa que ofrece continente y contenido a partes iguales y ocupa el centro geográfico de Andalucía.

Vivió su edad de oro entre los siglos XI y XII, cuando su población judía la convirtió en la Perla de Sefarad. La Eliossana hebrea era un floreciente enclave que cultivaba viñedos y exportaba filósofos y poetas, y cuya fama intelectual llegaba hasta Oriente Medio y Egipto, gracias a las relaciones comerciales.

Este fabuloso pasado puedes recorrerlo con detalle en el Castillo del Moral que, en la actualidad, alberga el Museo Municipal Arqueológico y Etnológico de Lucena (Tel.: 957 50 97 83. Gratuito). Tendrás que verlo otro día –cierra los lunes– pero abre bien los ojos y respira su historia porque, entre los muros de este edificio –Monumento Histórico desde 1931– estuvo preso el mismísimo Boabdil.

Para profundizar en el tema, toma nota: Gala dedica tres capítulos de El Manuscrito Carmesí a la captura, encarcelamiento y pago del rescate de este Califa, unos hechos que precipitaron la caída del imperio árabe.

Después de comprar algo de artesanía en la tienda del museo –la cerámica es fuera de serie– puedes apuntarte a alguna de las rutas guiadas que propone la Oficina de Turismo, situada en el mismo edificio.

Tienes para todos los gustos –de arqueología, arquitectura, tapeo…– pero, si prefieres recorrer la ciudad por tu cuenta, cruza la Plaza de San Miguel y entra en la parroquia de San Mateo, en la Plaza Nueva. Admira el retablo principal de esta soberbia iglesia y coge fuerzas para descubrir la gran joya lucentina: el santuario de Nuestra Señora de Araceli, a 6 km de la localidad.



Disfruta del camino y de la vista: estás en el centro de Lucena, en lo más alto de la Sierra de Aras y, desde aquí, se ven 6 provincias andaluzas –Málaga, Córdoba, Sevilla, Granada y Jaén– y, en días claros, la costa marroquí.

La patrona de Lucena y del Campo Andaluz tiene un completo fondo de armario repleto de mantos, vestidos, tronos, etc. que se exhiben en su Casa Museo (Tel.: 957 51 32 82, dentro del casco urbano) y una vivienda unifamiliar que te dejará boquiabierto.

La ermita de esta talla italiana del siglo XVI es un homenaje al estilismo de la zona: el mármol rojo, beis y negro procede de la Sierra de Cabra y la bóveda es la definición del barroco lucentino, con los fondos pintados de teja y azulín y una gran profusión de motivos ornamentales que parecen de merengue: un exquisito bocado más de Lucena y su envoltorio de lujo.