Eco-Viajes

El Prado presenta su “Gioconda”

“La Gioconda” del Museo del Prado, realizada al mismo tiempo que el original, se podrá visitar hasta el 13 de marzo
"La Gioconda " del Museo del Prado
"La Gioconda " del Museo del Prado
En la sala 49 del Museo del Prado no cabía esta mañana ni un alfiler durante la presentación de la copia de "La Gioconda" que un pintor del taller de Leonardo da Vinci pintó de manera simultánea al genio del Renacimiento. Se cree que fue realizada por uno de sus pupilos favoritos, probablemente Andrea Salai o Francesco Melzi, al mismo tiempo que el maestro italiano iba pintando el original en su estudio de Florencia.

Este ha sido uno de los descubrimientos más importantes de la Historia del Arte en los últimos tiempos. Durante mucho tiempo, los expertos del Museo del Prado, creyeron que esta obra, que guardaban en los depósitos, había sido pintada por un artista flamenco u holandés porque el soporte –tabla de roble- no era el utilizado por los artistas florentinos que preferían el uso de otros soportes como el nogal.

Pero cuando el Museo del Louvre pidió el cuadro al español para una exposición sobre la "Mona Lisa" y el museo comenzó la restauración, se sucedieron las sorpresas. Los estudios descubrieron que la copia no estaba hecha en roble, sino en nogal. La restauración también sacó a la luz que el fondo del retrato, totalmente oscuro, fue un añadido posterior: la sorpresa fue mayúscula cuando los restauradores descubrieron los mismos paisajes que en el cuadro original de Leonardo da Vinci.

Cuatro meses de trabajo limpiando y quitando el oscuro barniz que cubría la tabla, han dado como resultado un cuadro que goza de mucho mejor estado de conservación que  "La Gioconda", y han revelado que la enigmática mujer protagonista de la obra, tendría entre 20 y 25 años, con lo que sería más joven de lo que se había pensado hasta ahora. Este extraordinario descubrimiento permitirá arrojar luz sobre uno de los cuadros más enigmáticos de la historia del arte.

El público podrá visitar la obra hasta el 13 de marzo, cuando salga del museo para una exposición temporal en el Louvre. Después volverá a la pinacoteca madrileña y ocupará un sitio permanente en la sala 56B del Museo del Prado compartiendo espacio con grandes del Renacimiento como Rafael, Boticelli, Fra Angélico o Andrea Mantegna.